11 de noviembre de 2008

Estrategias antidelincuenciales

Uno de los grandes problemas que afecta a nuestra sociedad, sin lugar a dudas lo constituye la delincuencia. El último índice de victimización de Paz Ciudadana Adimark, señala que el 38,3% de los hogares, algún miembro ha sido víctima de robo o de su intento en los últimos 6 meses (2008). Las estrategias antidelincuenciales no han tenido el efecto esperado y así los candidatos a Alcaldes, desesperadamente buscan alguna idea que les permita ofrecer alguna solución a sus adherentes en especial al ciudadano indeciso.

Las encuestas así lo demuestran, el problema de la delincuencia tiene una mayor incidencia cada vez mayor en el desarrollo de una familia; la sensación de temor, la sensación de impunidad, son fundamentales al momento de evaluar la gestión de una autoridad o el Gobierno.

Este problema se ha constituido en un factor de igual o mayor importancia que la salud la educación, y surge entonces como el más reciente problema en la discusión de políticas, lo que explica en parte las dificultades para generar consensos básicos acerca de la verdadera naturaleza del problema y, especialmente, sobre las políticas y programas que contribuyen a reducirlo; una situación nada fácil por la complejidad de los delitos, la habilidad de los delincuentes : el tráfico y consumo de drogas, la violencia escolar, los robos con intimidación o con fuerza en las cosas, las violaciones, las estafas, los delitos informáticos, son algunos de de los hechos cuyos autores corresponden a personas con diferentes perfiles criminales.

El debate ha estado profundamente marcado por factores tan diversos como las posturas ideológicas y filosóficas, los intereses electorales, e incluso, las visiones científicas de los especialistas en el tema. Además, la discusión se ve afectada por un fuerte componente emocional y el sensacionalismo con que muchas veces se trata el tema en los medios de comunicación. Por si todo fuera poco, durante muchos años este debate se ha dado en un contexto de escasa información, carencias en la conducción y una falta de profesionales especializados en estos temas.
Hasta hace algunos años, los problemas delictivos quedaban en la crónica roja, y eran considerados responsabilidad de las policías y de los jueces. Sin embargo ante la violencia que los delincuentes adoptan en la comisión de sus ilícitos, la situación se convierte en un problema social. Así el ciudadano ya no es visto sólo como un objeto de las políticas y del trabajo de las instituciones, sino que se convierte en sujeto activo de su propia seguridad.
En la ciencia aplicada, el científico debe tener un estudio acabado de la enfermedad, para encontrar el antídoto correcto; no se pueden buscar soluciones si no existe el conocimiento acabado de los daños y efectos de la enfermedad que investiga.
En materias de seguridad ciudadana, debe existir el mismo principio. Antes de implementar medidas contra la delincuencia debe existir un estudio, conocer cual es la realidad, de nuestro país, considerando que existen marcadas diferencias culturales entre los habitantes del norte y sur del país, como de la zona central, el perfil de los delincuentes difiere en cuanto a su conducta, personalidad, sino, hay que preguntar a lo experimentados investigadores de ambas policías, respecto a la dificultad que presenta en un interrogatorio un ciudadano mapuche, aymará, o de la región metropolitana que ha cometido un delito. Son diferentes técnicas de acercamiento que habrá que efectuar para obtener su confesión.
Existe bastante información respecto a estadísticas delincuenciales y análisis de ella, sin embargo al momento de estructurar una estrategia para prevenir el delito, se produce una ruptura en el vaso comunicante que debiera existir entre ambas: información – estrategia. Esta ruptura se produce por el desconocimiento de la “realidad” fáctica, lo que ocurre al interior de una población, de los modus operandis, de los perfiles de nuestros delincuentes, como vive una familia. Por esa razón cuando se han tratado de aplicar modelos “exitosos” como “Tolerancia Cero” de Nueva York, Plan Comuna Segura de Canadá, programas antidrogas de Colombia, no han tenido el mismo resultado. Son pocos los profesionales especializados en estos temas, que tengan conocimiento en terreno de nuestra realidad.

La formación e incorporación de profesionales con conocimiento del perfil de los delincuente de nuestro país, el medio en que se desarrolla, su personalidad, como evoluciona en su modus operandis, permitirá crear nuestras “propias” estrategias, pero se ha persistido en analizar académicamente con posturas ideológicas y filosóficas, los cuatro grandes campos de acción de este problema: la víctima, el delincuente, el delito y el control social. Debiéramos aterrizar estas soluciones en los sectores más afectados por los delitos, procurando que los estudios que se realicen deben estar por sobre las apreciaciones políticas partidistas, ya sean de Gobierno u oposición, de esta manera podremos avanzar hacia una sociedad más segura.
Antonio Cubillos Rivera
Analista Criminalistico







0 comentarios:

Design by Dzelque Blogger Templates 2008

Confía Consultores - Design by Dzelque Blogger Templates 2008