8 de octubre de 2008

Cuando la Droga es un Tema Alucinante: CARTELES, ORGANIZACIONES CRIMINALES, BANDAS.

Pablo Escobar Gaviria, Jefe Cartel de Medellín-Colombia muerto en enfrentamiento con la Policía Colombiana

Los medios de comunicación indudablemente han tenido una incidencia fundamental en la denuncia de ilícitos, un importante aporte, como también han dejado al descubierto el desconocimiento y el mal uso de los conceptos referidos a la criminalidad.

Es de suma importancia que nuestras autoridades y profesionales que tienen relación directa o indirecta con este tema, deben interiorizarse del lenguaje técnico que internacionalmente se utiliza cuando hacen referencia a los diferentes delitos, delincuentes, modus operandis, etc.. Su mal uso puede producir efectos negativos, respecto de percibir una realidad distorsionada de nuestra criminalidad por parte de gobiernos, organismos internacionales y el ciudadano común, considerando que la declaración de una autoridad en un medio de comunicación o el artículo en un periódico, inmediatamente es conocida a través de Internet o transmitida vía satélite por televisión.

A comienzos de los 90’, con estupor leía en la prensa la formación en nuestro país de “carteles de la droga”, así a un grupo de traficantes de la población la Legua, se les denominó el “Cartel de la Legua”, cuya conceptualización fue recogida por autoridades y así, equivocadamente denominaban a los grupos de traficantes de drogas.

Es necesario entonces aclarar lo que es un Cartel de Drogas ó una Organización Criminal.
Los carteles, surgen en Colombia y México y corresponden a Organizaciones Criminales muy bien estructuradas, es decir un Jefe, luego en forma compartimentada se encuentran los asesores financieros (que estudian la mejor forma para blanquear el dinero), jurídicos (abogados para solucionar problemas judiciales que afecten la organización), comerciales (que indican en que empresas, rubro se deben hacer las inversiones), Testaferros ( personas que adquieren bienes a su nombre, con dineros del cartel, para que el Jefe no sea relacionado con esos bienes), socios y transportes ( se encargan de transportar la droga desde los cultivos hacia los centros de procesamiento), coordinadores en otros países para la bajada del dinero (dinero lavado). Esto corresponde a un Cartel de la droga u Organización Criminal.



La OIPC (Organización Internacional de Policía Criminal), más conocida como INTERPOL, reúne a xxx países, representadas por sus respectivas policías y cada año se reúnen en diferentes países para analizar los delitos transnacionales como el tráfico de drogas, el terrorismo, trata de blancas, tráfico de armas, etc., constituyéndose de esta manera en la organización más idónea para conceptualizar, modus operandis, tipos de delincuentes, etc., que posteriormente son incorporadas en los respectivos países. Así, esa Institución define “Organización Criminal”, como la concertación de un grupo de personas para cometer delitos cuya característica principal es la permanencia en el tiempo.

En alguna reunión de INTERPOL, por los años 90’, se me consultó por el surgimiento de los “carteles de la droga” en Chile. Tuve que explicar entonces que en nuestro país no existían “carteles”, que sólo operaban bandas de delincuentes y que estaban muy lejos de constituirse en una organización criminal como las conocidas en otros países.

Desde aquel tiempo han transcurrido unos 15 años y nuevamente comienzo a leer y escuchar autoridades de gobierno a través de los medios de comunicación, respecto a la detención de una “Organización” dedicada al narcotráfico.

En nuestro país operan bandas que se organizan para comercializar la droga, no buscan la permanencia estructural en el tiempo, sino que una vez efectuada la operación, cada participante vuelve a sus actividades propias. Los traficantes chilenos, pagan con droga o dinero a jóvenes para que les protejan en su barrio de la presencia de policías y cuando deben efectuar transacciones de drogas, se apoyan con delincuentes fuertemente armados; pero una vez finalizada la operación el traficante vuelve a su vida familiar.

En mi opinión, el único grupo que estructuró una Organización Criminal, fue sin lugar a dudas el de Mario Silva Leiva, conocido como “El Cabro Carrera”, la integraban profesionales con socios en Bolivia, Brasil y Holanda, manteniendo un funcionamiento permanente de su organización.
En consecuencia, respecto a nuestra realidad, podemos plantear dos hipótesis, la primera que los traficantes en nuestro país no tienen la preparación para crear una organización cómo las colombianas o mexicanas y la segunda hipótesis es que nuestras policías han actuado oportunamente sobre los traficantes que han intentado estructurar una organización.



Como sea, todavía estamos lejos de la situación que afecta a otros países, sin embargo ante este tipo de delitos, debemos mantener un estado de alerta que nos permita detectar oportunamente estas asociaciones.

Por Antonio Cubillos
Analista Criminalístico

1 de octubre de 2008

RECURSOS PARA INVESTIGAR

Por Antonio Cubillos
Analista Criminalístico

Puedo manifestar que sin asombro he tomado conocimiento que la diligencia judicial practicada por los Fiscales Vinko Fodich y Pablo Norambuena en la que incautaron 3 computadores, 52 cintas magnéticas y el servidor de la Presidencia de la República, el Ministerio Público no tenga los recursos para pagar los $10 millones que cobra el DICTUC (Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Pontificia Universidad Católica), para periciar dichos equipos.

Es lamentable que los organismos llamados a efectuarlas, como son los Laboratorios de ambas policías, no tengan la factibilidad técnica, existiendo el personal idóneo. La triste realidad es que no poseen el equipamiento para efectuarlo, si lo tuvieran, el Ministerio Público no estaría con problemas para efectuar su investigación y, los más grave aún, que no disponga recursos extraordinarios para cancelar $10 millones.

Esta es una de las debilidades de las políticas antidelincuenciales del Gobierno, no proveer de recursos y tecnologías en estas áreas. Las investigaciones no se ventilan solo en tribunales; una investigación involucra gastos en combustible, vehículos, equipos, horas hombres. Se ha tratado de estimar el costo de una investigación, pero son tan disímiles unas a otras, investigar un tráfico de drogas por ejemplo o terrorismo, se pueden prolongar meses, tiene un costo muy diferente con el simple robo. Las policías se encuentran equipadas para enfrentar los delitos comunes, pero cuando deben investigar aquellos que requieren el uso de tecnología, queda al descubierto las deficiencias de nuestras instituciones.

No es el primer caso que tiene este tipo de problemas, en la investigación MOP-GATE, año 2004, la Ministra Gloria Chevesich, tuvo que enviar también al DICTUC, cintas con los correos electrónicos; han transcurrido 4 años y todavía las policías no tienen el equipamiento para hacerlo. Lo triste es cuando se tiene que recurrir a entidades extranjeras para que efectúen pericias, como en el caso GMA-Recoleta, en que se enviaron documentos al F.B.I.

Me cabe la duda entonces, si existe la real voluntad política para que los Fiscales y Policías de nuestro país dispongan de modernos Laboratorios Criminalísticos, que puedan satisfacer los requerimientos en una investigación.


Las Instituciones policiales son las que presentan anualmente en su presupuesto anual, sueldos, gastos e inversión sin embargo no siempre son aprobados en su totalidad. El Ministerio de Hacienda generalmente ajusta los presupuestos, recorta, es su función controladora, produciéndose este tipo de incómodas situaciones.

No se puede reaccionar ante el delito, pues tratar de explicarlo criminológicamente y elaborar detalladas estadísticas no solucionan la criminalidad. No disponer de recursos económicos, tecnológicos y humanos necesarios para prevenir los delitos es grave, no solo para los hechos delictivos comunes, sino aquellos de mayor envergadura, organizaciones criminales internacionales, terrorismo etc.

¡Cuanto lamenta Estados Unidos de Norteamérica!, el haber descuidado su seguridad interna que derivó en que terroristas atacaran las torres gemelas en Nueva York.
Como país, ¿estamos preparados para un acto de terrorismo de esa envergadura?

Nos enorgullecemos internacionalmente que nuestra economía es estable, que la caída de la bolsa mundial hasta el momento no ha tendido gran impacto en nuestra economía, sin embargo las instituciones del Estado no disponen del equipamiento para investigar tres computadores, un servidor y 52 cintas magnetofónicas.

El Fiscal Nacional ha manifestado públicamente que los recursos los va a conseguir donde sea posible. No me cabe duda el apoyo que brinda a sus Fiscales y su investigación, pero no podrán efectuar una investigación acabada si no cuentan con los medios necesarios. En este caso deberán solicitar los recursos al Gobierno, quienes son materia de la investigación, situación contradictoria y muy complicada para los Fiscales.

Espero desde esta tribuna, que los recursos sean asignados, por el bien y transparencia de la justicia y que se estructure un mecanismo que permita al Ministerio Publico y las Policías, disponer de recursos extraordinarios para investigaciones complejas y que no tengan que pasar por una decisión política del gobierno de turno.

Antonio Cubillos Rivera
Analista Criminalístico
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